REGRESIÓN A UNA VIDA PASADA EN QUE FUI CABALLERO TEMPLARIO

POR: Silvia Eugenia Ruiz Bachiller, ver condiciones de (c) al final

ENCUENTRO DE DOS ALMAS COMPAÑERAS O “SOUL MATES”

ALMAS GEMELAS

El alma gemela es nuestra mitad perfecta, y con la que repetidamente nos encontramos a lo largo de nuestras reencarnaciones, generalmente en relaciones de amor y/u odio.

Aunque sea tu alma gemela, puede haberse encontrado contigo para ayudarte (o para que tú la ayudes a ella), a aprender alguna lección mediante el sufrimiento,  para cobrar un karma o para darte la oportunidad de pagarlo, aunque no sea ella (tu alma gemela) a la que debas algo. Pueden ser pareja romántica o parientes, amigos o enemigos, pueden amarse, odiarse o ambas cosas, todo depende de la historia que vengan arrastrando a lo largo de todas sus reencarnaciones pasadas.

MALA TRADUCCIÓN DE “SOUL MATES”

A partir de las traducciones al español de los libros del Dr. Brian L. Weiss, sobre reencarnación y Regresiones a Vidas Pasadas, en las que tradujeron “soul mates” como “almas gemelas”, ha habido mucha confusión entre los lectores de habla hispana, pues los traductores incorrectamente (al conocer ambos idiomas, pero no el tema en particular) tradujeron “mates” como “gemelas”, sin considerar que “room mates” significa “compañeros de cuarto, “school mates” es “compañeros de escuela” y así sucesivamente, pues no se dice “gemelos de cuarto” o “gemelos de escuela” y tampoco es lo mismo “soul mates” que “almas gemelas”.  Todas las almas gemelas también son “soul mates”, pero no todas las “soul mates” son almas gemelas.

Aquí voy a compartirles una de mis Regresiones a Vidas Pasadas, en las que me encontré con una de mis “almas compañeras”, que son las almas con las que frecuentemente nos encontramos, ya que reencarnamos en grupo y estas almas pueden, también, ser muy cercanas a nosotros, o no, pero en algún momento hay encuentros con ellas, ya sean importantes o sin relevancia, de toda una vida o muy cortos, pero siempre hay una razón para esos encuentros.

REGRESIÓN ESPONTÁNEA

Hoy voy a narrarte una regresión espontánea a una de mis vidas pasadas.  Si ya me has leído antes, sabrás que en estas Regresiones a Vidas Pasadas espontáneas, cuando mi mente está en nivel alfa, a veces visualizo una historia coherente, veo a los personajes actuando, veo los alrededores y a veces mapas, que me indican la ubicación.

En ocasiones puedo preguntar mentalmente y la respuesta me llega como pensamiento.  Generalmente no tengo que hacerlo, ya que conforme voy viendo la historia, “pienso” en nombres, situaciones, razones para que eso ocurra y más datos.  Como en estos casos no hay quien me haga preguntas ni escriba, a veces no son tan descriptivas como cuando tengo operador que me guíe, de modo que al terminar debo escribirla de inmediato, para no olvidar cosas importantes.

Esta regresión la tuve una madrugada y fue para responder a una duda que me atormentaba en esos días.

CABALLERO TEMPLARIO EN FRANCIA, ÉPOCA ENTRE DOS CRUZADAS.

Templario haciendo ofrenda Groupes Joëlle Adam

Templario haciendo ofrenda Groupes Joëlle Adam

Vi a un joven en su castillo de Toulouse (o algo así), en Francia. Su nombre empezaba con “O”, pero no supe más, era joven, fuerte, atractivo, pelo negro, ojos profundos y era el sobrino y único heredero del Sr. Feudal de ahí, que se llamada Dupré, o un nombre parecido.

Castillo Francia Carcassonne  Groupes Joëlle Adam

Castillo Francia Carcassonne Groupes Joëlle Adam

“O” Tenía un escudero, un jovencito, Louis, que era rubio, delgado, delicado, su pelo lo peinaba con bucles, tenía ojos azules y era muy dulce y sensible.

“O” y Louis acostumbraban entrenar y practicar esgrima con espadas y salían a pasear al campo y a veces aprovechaban para practicar durante esas correrías, pero más que practicar con las espadas, les gustaba mucho platicar e intercambiar opiniones acerca de los temas que les interesaban, Louis admiraba mucho a su jefe y gozaba de las conversaciones que tenía con él.

UN AMOR PROHIBIDO

Un día caluroso de verano, después de practicar estaban acalorados y se metieron desnudos al río que cruzaba el campo donde se encontraban, chapuzaron, se divirtieron, jugaron “luchas” y en una de esas… cuando estaban luchando abrazados, algo sucedió entre ellos, una corriente eléctrica los recorrió de pies a cabeza, se separaron un poco del abrazo, se miraron a los ojos, se estrecharon más fuerte y se dieron un apasionado beso en la boca.  Ninguno de ellos lo vio mal, como que ya lo estaban esperando, sólo era cuestión de tiempo.

EL CASTIGO

Ahí empezaron un ardiente romance, pero poco a poco fueron perdiendo la prudencia, alguien los vio y se lo dijo al tío de “O”, quien montó en cólera ante la homosexualidad de su sobrino y mandó aprehender a Louis para encerrarlo en la mazmorra más oscura y húmeda del castillo y a “O” lo envió a proteger peregrinos como capitán (o un cargo parecido) del grupo de templarios que iban a escoltarlos.  Como él era el Señor Feudal  y había tenido un grado alto en la Orden del Temple, no tuvo problema para nombrar a su sobrino el jefe de la guardia y rápidamente acabó de organizar a un grupo de peregrinos que desde hacía tiempo querían ir a Tierra Santa, Jerusalén, para que fueran resguardados por un grupo de templarios comandado por su sobrino.

“O” COMO CABALLERO TEMPLARIO

Los peregrinos,  protegidos por los caballeros templarios al mando de “O” salieron de Francia y viajaron hacia el Este y luego hacia el Sur, pasando por el Norte de Italia, de ahí bajaron más al Sur, llegaron a Grecia y ahí, como en muchos otros pueblos, se les unió un grupo de peregrinos en el que iba una mujer joven que iba a Jerusalén para pedir por la salud de su padre, que tenía lepra.  Ella prometió llevar sólo un par de calzado, el que traía puesto y cuando se gastara, seguiría descalza, todos le decían que debía llevar por lo menos otro par de zapatos, pero  no hizo caso, ella era de los peregrinos que iban a pié, porque algunos sí tenían caballo.

UNA PEREGRINA SE ENFERMA

Pronto se gastaron sus zapatos (de ella no supe el nombre, llamémosle “Ella”) y “Ella” comenzó a caminar descalza, entre todos le daban trapos para envolver sus pies, pero pronto estos empezaron a sangrar y poco después se le infectaron, causándole fiebre una noche que habían acampado.

Campamento de cruzados

Campamento de cruzados

Los soldados tenían una tienda común y “O”, como era el capitán o jefe tenía una tienda para él solo, en la que ponían un jergón relleno de paja y ahí dormía.

Cuando “Ella” se puso muy mal le fueron a avisar a “O” y éste ordenó al médico que llevaban en el grupo, que la revisara y curara, pero poco podía hacer el galeno, pues los pies de “Ella” estaban muy infectados.

El médico le fue a avisar al Capitán  el estado grave de la mujer y “O” fue a ver a la  enferma, la vio tan mal, que la levantó en brazos y la llevó a su tienda, donde la velaron él y el médico, ella amaneció mejor, pero aún tenía los pies muy infectados.

UN ACTO DE CABALLEROSIDAD MAL INTERPRETADO

“O” ordenó esperar un día más para que “Ella” se repusiera y al día siguiente montó en su caballo y  la llevó en brazos todo el camino, ella aún estaba muy mal.

Al acampar por la noche, ordenó que pusieran otro jergón en su tienda, para que ahí durmiera “Ella”.  Por supuesto empezaron las suspicacias entre los peregrinos, pero “O” se portó como todo un caballero, pues sus pensamientos estaban con Louis, pero eso nadie lo sabía, porque su tío trató el asunto con el mayor sigilo.

Cuando “Ella” estuvo mejor, la siguió llevando en su caballo, pero ahora en la grupa, causando envidias y comentarios entre los peregrinos. Ante la actitud de “O”, “Ella” se enamoró de él, pero fue un amor no correspondido.

EL REGRESO

Llegaron sin novedad a Jerusalén, cumplieron su “manda”[i] y regresaron. Al llegar a su pueblo, “Ella” se enteró que su papá había mejorado bastante y pensó que había valido la pena el sacrificio.

“Ella” no pensó que llevando las bacterias causantes de la lepra en sus propias ropas y con los pies tan heridos, se puso en peligro de contraer la lepra ella misma y contagiar a otros, pero no fue así y su padre todavía vivió algunos años más sin empeorar.

“O” regresó al castillo de su tío y se enteró que Louis estaba en las mazmorras, en cuanto pudo escapar de la vigilancia que había puesto su tío en la entrada de la prisión, fue a verlo.

EL REENCUENTRO

Louis lo había pasado muy mal, en una celda oscura y húmeda, sin siquiera un jergón como cama para dormir, lo tenían a pan y agua y, como todos los presos del castillo, hacía sus necesidades en la celda, en un rincón, de vez en cuando llegaba un guardia con una pala de madera y lo hacía sacar la porquería para llevarla en una carretilla y tirarla en la fosa que rodeaba el castillo.   Las condiciones en que lo tenían eran ínfimas e infames.

Cuando “O” vio cómo estaba Louis lloró amargamente y el muchacho primero se alegró mucho de verlo con vida, pero luego recordó todo lo que había sufrido a causa del amor que se tuvieron y lleno de rabia, empezó a aventarle a “O” la suciedad a la cara, a través de los barrotes de la puerta; al tomarlo desprevenido sí le atinó en pleno rostro. “O” se quedó desconcertado y Louis seguía aventándole toda la porquería que podía tomar en sus manos.

“O” salió corriendo, llorando por ver cómo estaba su amor y por cómo había reaccionado éste al verlo, pero lo entendía, por su parte, él tampoco la pasó tan bien, pero no se podían comparar ambas situaciones.  “O” supuso que la próxima vez que pudiera ir a verlo, ya no lo recibiría así, pero se equivocó, pues Louis hizo lo mismo y no quiso hablar con “O”.

La siguiente vez que “O” pudo sobornar al carcelero, antes de entrar al pasillo donde estaba el calabozo de Louis, le pidió su escudo y así se acerco.  Louis hizo lo mismo que las veces anteriores, pero ahora todos los excrementos cayeron en el escudo del guardia.

LA MUERTE

“O” siguió visitando a Louis por un tiempo, pero éste no cambiaba de actitud, hasta que “O” se cansó y muy triste, dejó de ir a visitarlo, pero nunca dejó de pensar en él.  prefería recordar sus tiempos felices y no las condiciones en que se encontraba.

El señor Dupré volvió a mandar a “O” en otra peregrinación, pero en ésa sí encontraron asaltantes en el camino y “O” murió en la batalla.  Louis ya había muerto de inanición y tristeza un tiempo antes, pero “O” no se enteró.

QUIEN DE ESTA VIDA FUE QUIÉN EN AQUÉLLA

“O”, el caballero templario: fui yo

Louis, el escudero: alguien con quien hace tiempo tuve una amistad muy bonita, pero, aparentemente sin explicación, cambió de pronto.

Un amigo sabiamente me aconsejó que pidiera tener una regresión para saber qué hacer.  La regresión que tuve es la que acabas de leer.

Aclaración: es la primera vez, dentro de mis Regresiones a Vidas Pasadas  que me encuentro con un amor entre dos personas del mismo sexo, esto no es raro, pues en la reencarnación nacemos indistintamente como hombre o mujer y nuestras almas compañeras (y hasta nuestra alma gemela) pueden ser de nuestro mismo sexo; cuando tenemos con ellas una relación de amistad o parentesco, no hay problema, pero cuando resurge el amor que quedó pendiente de alguna vida pasada, el conflicto puede aparecer si la sociedad en la que hemos nacido no acepta esa clase de amor, de  manera que todo depende de cuándo y dónde hayamos elegido nacer, para que ese amor sea o no problemático.  Si los dos, siendo hombres hubiéramos nacido en la Grecia Clásica o aún en el Imperio Romano, no hubiéramos tenido ningún problema “per se”, pero en Francia en la época de las Cruzadas, era un pecado inmencionable, por el que tuvimos que pagar muy caro.

M Dupré, mi tío de aquel entonces: Es ahora la esposa de mi amigo.  Él y yo fuimos pareja en una vida anterior y en otra tuvimos un encuentro amoroso de una noche, entonces yo era hombre (Rasputín) y él era mujer, en otra más, yo le salvé la vida.

Ver

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2012/09/05/regresion-a-una-vida-pasada-en-yucatan-al-terminar-la-conquista-de-mexico/

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2013/03/26/regresion-a-una-vida-pasada-en-yucatan-al-terminar-la-conquista-de-mexico-parte-2/

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2013/04/05/regresion-a-una-vida-pasada-pirata-del-mediterraneo-siglo-xiii-o-xv/

“Ella”: mi abuelita de esta vida ¡por fin la vi conmigo en una vida pasada!, ella me salvó de las garras de mi madrastra, dándome un hogar tranquilo, pero aunque sé que me quería mucho, nunca fue cariñosa conmigo, la única vez que me dio un beso en la frente fue cuando me operaron del apéndice y yo todavía estaba medio anestesiada, me dio tanta emoción que lloré (igual que ahorita al escribirlo).  Ahora entiendo por qué su frialdad conmigo, aparte de que ella era así, porque cuando yo fui el caballero templario y “Ella” dormía en mi tienda, ella se enamoró de mi, pero yo siempre fui distante y frío con ella, sin embargo, le di refugio en mi tienda y en esta vida ella me correspondió dándome amparo en su casa.

© Silvia Eugenia Ruiz Bachiller Autora de “TÚ Y YO SIEMPRE”, novela romántica. La historia de amor de Almas gemelas, su karma, reencarnación, regresiones a vidas pasadas, con temas como psicología, PES, sueños, tantra, kundalini, iniciaciones, brujería, esoterismo, arqueología, etc.

foto Angel Sosa

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[i] En México se le llama “manda” a cumplir la promesa de ir en peregrinación a algún lugar sagrado o ir a pedir algún milagro para uno mismo o para otra persona.

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