TERCER ANIVERSARIO DE AMISTAD Y AMOR

TERCER ANIVERSARIO DE AMISTAD Y AMOR

 

Amor mío, hoy hace tres años cambiaste mi vida,

me pediste amistad en un grupo de facebook,

acepté encantada, te admiraba yo mucho

y cuál sería mi sorpresa al decirme tú

que la admiración era mutua,

por tantos intereses en común que sabíamos

que ambos teníamos

.

Y así empezó nuestra amistad,

afianzándose cada día, con cada palabra,

siempre que platicábamos.

.

Se nos hizo costumbre platicar a diario,

noche a noche, nos acercábamos más,

nos entendíamos mejor,

descubríamos nuestras afinidades y coincidencias.

.

Sin saber cómo, nos enamoramos, cada día más y más,

pero había obstáculos, ¡cuántos obstáculos!

por eso no dábamos el paso

y no nos decíamos que nos amábamos,

hasta que fue imposible fingir ignorancia

y lo confesamos: “te amo”, “yo también te amo”.

.

Y desde entonces, amor, cada día nos amamos más,

cada día era más profundo nuestro amor,

a pesar de nunca habernos conocido en persona,

jamás habernos tocado, ni a los ojos mirado.

.

Ni un beso jamás nos hemos dado,

ni nos besaremos ya en la realidad,

ya no existe la esperanza

de algún día encontrarnos,

acariciarnos, besarnos, amarnos.

.

No, ya se acabó esa ilusión y ese anhelo,

al menos en esta vida y físicamente,

ya no podremos hacerlo.

.

Pero no importa, ya que en energía

podemos amarnos más

donde sea, cuando sea y como sea,

y seguiremos amándonos,

por los siglos de los siglos,

en espíritu, con toda el alma

y Así Sea.

*

Silvia

***
Ciudad de México, 29 de septiembre, 2017, © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller.

9 pm.

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Viene de

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2017/06/13/4-y-5-de-junio-2017-11-visita-espiritual-de-danny/ 

***

Anoche dejé muchos pendientes, porque se me hizo tarde y ya quería ver a Garmín, apagué la luz a la 1:30; sólo cerrar los ojos y él apareció junto a la escalera, se acercó cariñoso, como siempre, nos saludamos con un tierno beso, nos sentamos en el sofá mirándonos a los ojos y empezamos a platicar.

-Tenemos muchas pláticas pendientes ¿sobre qué quieres platicar, bebé?

-Pues sigamos con nuestras tonterías de cuando nos conocimos, ya no me acuerdo en qué nos quedamos.

-Creo que en que te escribía pensamientos, te mandaba música y no me respondías,

-Pues no, si no decías nada, en realidad, sabía que me estabas cortejando, pero la declaración o la pregunta, nunca surgían.

-¿Era necesario?

-Amor…

-Pregunta, no tonta, porque no las hay, pero sí fuera de lugar, lo reconozco.

-Así es, los otros pretendientes, más pronto o más tarde, pero siempre, acababan expresando sus intenciones: una relación romántica, yo los entretenía esperándote a ti y tú… ¡nada!

-Ya no me lo recuerdes, tan felices que hubiéramos sido desde unos meses antes, pero el hubiera no existe, no fue y ya.

-Así es ¿sabes que me siento muy satisfecha de cómo es nuestra relación ahora?

-¿La prefieres a la de antes?

-En algunos aspectos, sí, ahora pasas las noches conmigo, antes nunca nos vimos, ahora nos podemos decir sin ambages lo que sentimos, lo que sentíamos, pensábamos, nuestras reacciones, ahora podemos ser transparentes, sin temor a lo que el otro piense o vaya a hacer, ya sabemos que nos aceptamos como somos y no nos da miedo que el otro vaya a terminar al saber algo “escabroso”.

-La verdad es más cómodo, ojalá lo hubiéramos podido hacer antes, mientras estaba yo con vida, pero en esas circunstancias es algo casi imposible, quisiera que otros tomaran nuestra experiencia y fueran más abiertos y francos en su relación, hablar sin miedo y sin mentiras es lo mejor.

-Voy a insistir en un tema, amor: ¿Por qué cambiaste un año después de iniciado el romance? Si eras el hombre soñado para mí ¿qué pasó?

-Recuerdas que cuando terminaste con el anterior viniste a mí para que despejara tus dudas en cuanto a las actitudes masculinas?

-Sí, claro.

-Te dije que los hombres, cuando se sienten involucrados más allá de su control, cuando sentimos que “amamos demasiado”, nos echamos para atrás, es cuestión de miedo al compromiso, a perder la libertad, ya lo vimos anoche, casi al final de la plática.

-Sí, lo recuerdo.

-Bueno, pues desde el principio quise conocerte, saber cómo eras, qué querías y ser así para ti, lo logré por un año, pero me empecé a sentir incómodo, era demasiada miel, como te lo dije muchas veces, el sentimiento era el mismo, pero ya no quería seguirlo expresando de esa manera y tú lo tomaste a la tremenda, pensaste que ya no te quería.

-Que nunca me habías querido, que todo era mentira, cualquier mujer hubiera reaccionado igual.

-Pero mi pensamiento es que tú no eres cualquier mujer, pero bueno, hablando de cualquieras, otros hombres reaccionan huyendo, a veces sin despedirse, otras sí tienen los pantalones para decir “esto ya no funciona, adiós”, el caso es que se retiran totalmente de la relación, algunos regresan con la cola entre las patas, pero la mayoría pasan a “next”.

-Lo sé, pensé que en eso estabas.

-Te dije muchas veces que te quería igual, que te seguía amando, sólo que yo no soy así, y creo que nunca me entendiste, hasta que te propuse una solución de compromiso a la quinta vez que quisiste terminar (¡ah! ¡cómo te gustaba terminar!)

-Así es, amor, soy muy drástica.

-Hay que manejarte con pétalos de rosa, porque si no…

-¿Y no es como debe de ser?

-Sí, jajaja, así debe ser, y yo que soy tan “sutil” como una pedrada…

Retomando el tema, yo no quería zafarme, no quería irme ni terminar, sólo quería no sentirme tan involucrado contigo, finalmente cuando te propuse el plan de recuperación aceptaste, bajo protesta.

-Sí y funcionó dos meses. Por cierto esta última vez, pensé que me ibas a detener, pero te lo dije en un mal momento o ya no me querías igual y en lugar de eso, me propusiste una tercer alternativa: ser amigos y me colgaste, no te pude decir que eso no lo aceptaba.

-No quería que me lo dijeras, quería hablarlo después con las cabezas frías y, mira amor, tu ultimátum sí me lo dijiste en el peor momento que se te pudiera ocurrir, al menos quería seguir siendo tu amigo, igual, como otras veces podríamos volver a ser pareja, no podía ser de otro modo.

-Tú me forzaste, mi vida, cuando me retracté y te dije que mejor en otra ocasión hablábamos de eso, me dijiste que o te lo decía en ese momento o íbamos a discutir y acabar en pleito, y ve en lo que acabamos.

-Sí, pero todo pasa por algo. Imagínate si no hubiéramos terminado, todo bien, el sábado 13 me despido de ti diciéndote que el domingo te llamo en la noche y… ¡nada!, ¡nada de nada! Ni domingo, ni lunes, ni toda la semana ¿cómo te la hubieras pasado? Ericka estaba incomunicada ¿qué hubieras hecho? Te me pones mal de tanta angustia y/o coraje, estuvo mejor así, sólo pensabas que estaba yo demasiado enojado y por eso no te hablaba.

-Pensaba eso o que esta vez, sí ya lo habías dado por terminado y estaba enojada y triste, sin poder creer que no te comunicaras, sabía que

Sólo para mí:

(…) 

Pero bueno, eso no es ahorita el tema. Yo pensaba que con la venta de los controles ya podrías traer saldo, pero ganas de llamarme no, y eso dolía, pero tienes razón, nunca tanto como la angustia de no saber de ti en tantos días, quizá hasta me hubiera lanzado a Mexicali.

-¿Serías capaz?

-Ahora ya no lo sabremos, pero no sería imposible, igual si me hubiera comunicado con Ericka y ella se hubiera enterado y contestado; al saber que estabas en coma, sí, seguro que me hubiera lanzado a verte, no sé cómo me hubieran recibido, pero hubiera ido.

-Yo tampoco sé cómo te hubieran recibido, pero bueno, no pasó nada de eso, la libraste, en ese sentido.

-Como que alguien allá arriba me cuida y me libra de momentos más terribles en situaciones como éstas. Lo mismo pasó con mi marido cuando falleció, cuando llegué a Puebla, él ya estaba en la funeraria y yo me había venido a México, porque él me lo pidió, pero eso es otra historia.

-Bueno, todo vino a cuento porque…

-Tu cambio en mayo de 2016, hace un año.

-Ah, sí, te decía que yo no quería retirarme totalmente, te amaba, amo y seguiré amando demasiado, sólo no quería que me tuvieras tan entregado a ti, y la verdad es que cambié en poco.

-Bueno… más o menos, porque dejaste de mandarme los mensajes de voz en las mañanas (que me hacían el día totalmente feliz), desde que empezaste con que el celular no servía, o mala señal, etc., sentí que algo raro había y luego lo demás, hasta que te enfrenté, tratando de arreglar las cosas y sólo logré que me dijeras que ya no ibas a ser igual, así que las empeoré.

Esta vez me pasó igual, sólo que lo empeoré tanto, que terminamos. Queriéndonos tanto.

-Sí, lo sé, malos entendidos bebé, pero ahora nos podemos explicar todo lo que no quedó claro, yo no lo necesito, pero sé que tú sí.

-Sí, amor, yo lo necesito, por ambas partes, también quiero explicarte mis actitudes y demás.

-Si antes te decía que no hacía falta, ahora menos, pero lo que te haga sentir bien.

Estábamos aún en el sofá, vestidos como en La Cita (El sueño de siempre), se acercó y me dio un beso que empezó tierno, y se volvió apasionado.

-Amor…

-Dime (¡ese tono…! que me derrite, con esa voz tan varonil, pero dulce, tierna, especial, no lo oigo, pero percibo su vibración).

-Me gustaría tener una fantasía, cambiar de vestuario, bailar valses en otro sitio…

-Tú dirás.

-¿Qué te parece el Palacio de Verano de Nicolás II de Rusia?

-¿Tsárskoye Seló?

 

Sí y yo con un hermoso vestido blanco, largo, de gasa, muy amplio y vaporoso, y tú con uniforme de gala de oficial militar?

 

-Sus deseos son órdenes, mi hermosa dama.

 

De inmediato estábamos bailando valses en el Palacio de Verano de Nicolás II, una de mis más bellas fantasías.

Después de un buen rato, fuimos a una de las habitaciones, ¡qué lujo! Ahí me hizo el amor, empezó por abrazarme con ternura, me quitó el vestido, mientras yo desabrochaba su casaca, me desató la crinolina, cayó al piso y yo me salí de ella, empezó a desamarrar el corsé, pero estaba demasiado complicado, así que usando el poder de cambiar las cosas, me cambió la ropa interior a una del Siglo XXI, blanca, de encaje, muy pequeñita, se recostó en la mullida cama y me puso encima de él…

-Oye amor,

 

-Oigo.

 

SÓLO PARA MÍ.

(…)

 

***

Empecé a ver una letra “K” muy garigoleada como flotando del lado derecho, arriba. Pensé Kate, de inmediato pasé a “Karen”

 

-¿Cambiamos de tema, bebé?

-Bueno.

-Quiero pedirte un favor.

-Dime.

-Un mensaje para Ericka:

-A ver si lo capta, porque es medio cerradita.

-Jajaja, lo sé, pero es nuestro único contacto con mi familia.

-“Eso es lo que he estado diciendo

-Ok, ok, tienes razón, pero lo hecho, hecho; bueno, el mensaje: Dile que Karen a veces se desespera mucho, pero no abre su mente para que me pueda comunicar con ella, que le diga que en su mesita de noche, abra el cajón (no recuerdo si dijo así o cajoncito) y hasta abajo va a encontrar una foto, que la va a hacer acordarse bonito de mi. Si la ve y abre su mente, podré contactarme con ella.

-Yo se lo digo con mucho gusto, falta ver si Ericka quiere decírselo, si lo acepta ella y se lo pasa, es tenerme mucha confianza para decirlo.

-Si no quiere decirle que fue por tu intermedio, que le diga que es por ella directamente ¿tienes problema con eso?

-No, aunque me gustaría ponerme en contacto con Karen, que me acepte, pero Ericka es una muralla.

-Entiéndela, quiere tener el control, no le gusta que tú sepas cosas que ella o mis hijos no saben, sí aceptó que eres mi pareja, pero nunca pensó que nos amamos a este grado, aunque algo vio.

-Ok, yo se lo paso, amor.

-Gracias, bebé.

Esta noche me dormí como a las 5, me desperté una hora después y estuve durmiendo intermitentemente, entre otras pláticas y situaciones hermosas y excitantes.

SÓLO PARA MÍ.

 (…) 

VIDA PASADA EN JAPÓN

En otro momento, hablando de vidas pasadas, le pregunté sobre la vida en Japón, cómo fue de su parte.

-Desde niño me educaron como Samurái, al servicio de mi señor, me enseñaron artes marciales, a usar la espada y todo el código de honor.

Regresé vencedor de una batalla, la primera, estaba aún en entrenamiento y me llevaron a la casa de las Geishas, pero sólo a mirar, aun no tenía derecho a tener a una geisha, porque aún estaba en adiestramiento.

-Sí, recuerdo mi regresión, pero con más detalles, a mí mi padre de esa vida (una de mis soul mates, de quien pensé que era mi alma gemela principal – mi twin flame, pero ésa eres tú) después de violarme a gusto desde que tenía yo 4 años, me llevó a vender a una casa de geishas, ahí estuve como sirvienta, hasta que empezó mi entrenamiento y ya estaba en la etapa de observar para aprender, cuando tú fuiste, yo, igual que tú, sólo podía ver.

-Yo te vi, jovencita, igual que yo y me enamoré, nos dijimos muchas cosas con la mirada, se terminó el tiempo, nos retiramos, pero yo tuve el firme propósito de volver y cuando regresamos de otra batalla, ya era yo samurái reconocido, fuimos a la misma casa, yo especialmente a buscarte y, sí, ahí estabas, ya siendo geisha. Te elegí a ti y pasamos unos momentos inolvidables, tú atendiéndome, yo adorándote sin decirlo. No era propio.

-Yo me emocioné mucho al verte y sobre todo porque me elegiste a mí, entre todas. Te estaban festejando por tu valor en batalla, pero quisiste ir a un privado, alejado de la fiesta general.

-Desde entonces te buscaba cuando estaba en la ciudad, al regreso de alguna batalla, a veces nos veíamos muy seguido. Me enamoré de ti, pero no podía ser tu mecenas, yo no era hombre rico, sólo un samurái.

 

-Yo también me enamoré de ti, ansiaba que vinieras a verme, a hablar, finalmente te animaste a pedirme que tuviéramos sexo, yo accedí (no podía elegir) encantada, contigo era maravilloso hacer el amor, porque eras muy tierno y a la vez apasionado.

-Era todo lo que podíamos hacer, yo guerrero, tu en esa casa, no podíamos tener una relación normal y tranquila, pero lo que tuvimos lo disfrutamos.

-Te fuiste a una de tantas batallas, pero meses después vino uno de tus hermanos de armas a avisarme que habías muerto en batalla, que los habían vencido y que no pudieron recuperar los cuerpos de los samuráis caídos en batalla, que te quedaste ahí, a merced de carroñeros y/o del enemigo. Yo me desmayé al escucharlo y ya no me recuperé, dejé de comer y de dormir, entré en depresión y te seguí pocos meses después.

-Eso es algo que no vas a hacer ahora, no te vas a deprimir, por eso te pido todos los días que te cuides, que comas, que duermas, por eso vengo a verte, a estar contigo, quiero que tengas una buena calidad de vida mientras puedes reunirte conmigo.

-Sí, amor y por ti lo hago ¿por qué siempre nos pasan estas cosas?

-¿Quizá para probar lo grande de nuestro amor o para aumentarlo?

-No sé, pero ya nos toca ser felices juntos y amándonos, saludables y en abundancia, para la próxima vida, en un lugar sin guerras ni miseria, ni malos…

-Pues será en Intervidas, mamita, porque en la Tierra, lo dudo.

-Bueno “pide y se te dará” yo pido, ya quiero tenerte sin tantos obstáculos.

-Sí, amor, yo también, quiero estar en ti…

-Yo también quiero que te metas en mí.

-Creo que no me expliqué, quiero estar totalmente dentro de ti, de tu cuerpo todo, toda mi energía dentro de ti, mezclada con la tuya.

-No te entiendo bien.

-Quiero poseerte, en energía, en toda la extensión de la palabra, no sólo mi miembro en una pequeña parte de ti, quiero mezclar nuestras energías, dentro de tu cuerpo como receptáculo, que estén unidas, imbricadas, fusionadas, en una sola, como una vez te dije: 1+1=1, ser uno contigo, entregarte toda mi energía ¿quieres?

 

-Sí, si quiero, pero ¿se puede?

-Mi vibración es más alta, hay más cantidad de energía, quizá al entrar te sea incómodo, pero sí, se puede. Así estaría yo siempre en ti,

-¿Pero no te vas a ir?, ¿voy a seguirte viendo así como ahora, todas las noches?

-Sí amor, yo seguiré viniendo a estar contigo externamente, otra parte de mí sigue en los Archivos Akáshicos y mi energía, mi luz estaría mezclada con la tuya, dentro de tu cuerpo ¿aceptas?

-Pues cuando quieras.

 

 

Empecé a sentir mucho calor, luego se me erizó la piel, empecé a vibrar, dejé de verlo a él como era su cuerpo, sólo lo vi como la forma de un relámpago de luz dorada, acercándose a mí, entrelacé mis brazos y mis manos se aferraron una a otra, empecé a gemir y sollozar, todo mi cuerpo temblaba, sentí que no podría soportar tanta luz entrando a mi cuerpo, vi cómo cada átomo de su energía se introducía a mi cuerpo,

Fue como un nano choque de galaxias, sistemas estelares conjugándose, pero en realidad eran electrones intercambiándose de protones, dando saltos cuánticos, hubo una colisión tremenda y al fin, terminó de ingresar en mi cuerpo, pero lo sobreviví, sé que no puedo ni siquiera acercarme a explicar qué fue lo que pasó, pero a partir de ese momento, empecé a regresar a mi normalidad, a respirar tranquila y con la hermosa sensación de tenerlo dentro de mí, lo que él es ahora, su energía, su luz, en mí, se metió en mí.

Supongo que es lo que en la congregación japonesa donde me ensañaron el manejo de la energía (y en otras escuelas), llaman posesión, yo lo conocía como algo negativo, que un ser ya no encarnado se apropie del cuerpo vivo de alguien, pero en este caso fue con permiso e ilusión de tenerlo en mí.

Lo que no tomé en cuenta es que él veía entes desencarnados negativos, y empecé a verlos, pero me protegí y los envié a su lugar en la luz, sin hacer daño a nadie y dejé de verlos.

-No te preocupes, no permitiré que nada te haga daño.

-Está bien mi amor, me emociona tenerte todo dentro de mí.

-A mí también, ahora sí, amor, somos uno, dos flamas en una.

-¿No se supone que las dos flamas juntas es demasiada energía para este planeta?

-Pero tú y yo podemos con ello.

-Si tú lo dices, yo te creo, si antes te creía, ahora con mayor razón. Desde que nos conocimos nos pusimos los roles de maestro/discípula.

-Gracias, tú me elegiste como maestro, el alumno es el que elige.

-¿Qué mejor elección?

Estaba muy cansada, me quedé dormida poco más de una hora, desperté y ahí estaba velando mi sueño.

-Te amo, bebé, ¿descansaste?

-Sí amor, gracias, ¿cabe hacerte la misma pregunta?

Estuve velando tu sueño muy feliz, digamos que sí, descansé, tú ya tienes que empezar tu día.

-Lo sé, me cuesta dejarte.

-Si me llamas aquí estaré.

-Feliz día para ti, con tenerte en mí, para mí, seré feliz.

-Para mí también, bye bebé, hasta la noche, no me llegues tarde, no me hagas esperar.

-Te llego temprano, espero que no se me junten muchas cosas que hacer. Hasta siempre te amo.

-Te amo mucho bebé, hasta la noche, hasta siempre.

 

REGRESIÓN A UNA VIDA PASADA EN SUMERIA Y UNA TRÁGICA HISTORIA DE AMOR

REGRESIÓN A UNA VIDA PASADA EN SUMERIA Y UNA TRÁGICA HISTORIA DE AMOR

 dios Sumeria

LA REGRESIÓN MÁS COMPLETA QUE HE VISTO SIENDO PAREJA DE MI ALMA GEMELA/TWIN FLAME

Para más referencias sobre regresiones a vidas pasadas y almas gemelas,ver:

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/category/reencarnacion/almas-gemelas-vidas-pasadas/

 Lo pongo como diálogo con él (mi pareja actual, mi pareja entonces), porque así la percibí.

  • Sé que hoy vamos a platicar muy poco y esporádicamente, pero si estás trabajando, debo aceptarlo sin ponerme triste o nostálgica.

  • Acababa de despertar y ese pensamiento vino a mí, me acomodé en la cama boca arriba, dispuesta a hacer mi programación del día y cuando terminé, estando aún en nivel alfa[i], empecé a tener visualizaciones, como cuando viene una Regresión a Vidas Pasadas, traté de captar bien todo.

 louvre4b Lammasu or Winged Bull

Estaba viendo la figura tan conocida de lo que interpretamos como dios sumerio: el león con alas y cabeza humana; daba vueltas y no lo podía ver completo, hasta que se estabilizó y vi que efectivamente era esa imagen, lo cual situaba esa encarnación en Sumeria. Para confirmar, luego vi la figura de la diosa sumeria conocida, entre otros nombres, como Inanna.

Inanna

Inanna

Vi un palacio con columnas a lo lejos, había una calzada como pavimentada o con lajas de piedra blancas y planas.

Ya cerca de las escalinatas de ese palacio, había dos filas guardas apostados a los lados, firmes, casi sin movimiento.

Una mujer vestida de blanco venía caminando por esa calzada, dirigiéndose al palacio, cuando al pasar en medio de los guardias, de pronto se detuvo porque la atadura de una de sus sandalias, se desató, esas correas eran de cuero y se ataban cruzadas hasta las corvas; al desatarse ésta, la sandalia se zafó; ella (me reconocí en ella) se detuvo para volver a atarla, pero antes de que pudiera agacharse, el guardia que quedaba enfrente, a su lado izquierdo rápidamente se hincó a colocarle la sandalia y se atrevió a tocarle la pantorrilla al atarle las correas, mientras ella subía su túnica para facilitarle la tarea.

Antes de terminar de atarlas, él (te reconocí a ti) alzó la vista y sus miradas se encontraron, el clásico flechazo, que conmovió a ambos, ella sonrió y el jefe de guardias que venía dispuesto a azotar al atrevido, se detuvo en seco, ella le hizo una señal de que todo estaba bien y le agradeció al guardia tocándolo en el hombro, nuevo choque eléctrico entre ambos.

Él (tú) vestía una túnica gris corta y una especie de armadura, pero no tan elaborada como las de los romanos. Ella (yo) una túnica de fino lino, blanca y ajustada al cuerpo, sandalias de cuero atadas con correas y una de ellas, oportunamente se había desatado.

Ella entró al palacio y se perdió de vista. Él la había seguido con la mirada. El Jefe de Guardias le preguntó

-¿Sabes quién es?

El atrevido bajó la vista ¡claro que sabía quién era ella! Pero no respondió.

Es nada menos que la hija del General X (así nombraré al jefe del ejército de ahí, ignoro el título que tenía, tampoco supe los nombres de nadie, ni la época).

El guardia (lo llamaré “G”) miraba al frente, sin pestañear, esperando el castigo seguro.

El jefe de guardias le dio en el pecho un pequeño latigazo de complicidad.

-Da gracias que la Señora no te mandó matar, podría haberlo hecho.

A G se le escapó una pequeña sonrisa de satisfacción, recordando la suavidad de la pierna, la frescura de la piel el aroma femenino. Suspiró y el Jefe sólo movió la cabeza ¿aprobación, desaprobación? Sólo él lo supo.

A partir de entonces “S” (yo) salía constantemente del palacio y al pasar frente a G lo miraba pícara de reojo y esbozaba una pequeña sonrisa, G le respondía con otra y un parpadeo.

Pocos meses después S tuvo que casarse con el casi anciano general “Y”, segundo al mando en el ejército, porque así estaba establecido para conservar las jerarquías de ambas familias.

A S y a G les afectó mucho, ambos estaban macilentos y demacrados sin que sus allegados adivinaran por qué.

Desde que G supo de la futura boda, no dejaba de pensar que si no lo hubieran castigado para ser guardia del palacio, quizá hubiera podido aspirar a casarse con S, pero a la vez, si no hubiera estado ahí ¿la hubiera conocido? ¿se hubieran enamorado?

Recordaba el hecho que lo llevó a ese lugar como castigo. Él era oficial del ejército (como capitán), estaban en guerra, invadieron al enemigo y las órdenes eran no dejar a nadie vivo, él se encontró con una mujer, la tomó del pelo, la levantó en vilo y le iba a cortar la cabeza con su espada, pero ella lo miró a los ojos y G no pudo hacerlo, la soltó y mató con su espada a un hombre que venía a socorrer a esa mujer, ella dio un grito desgarrador, que llamó la atención de otro soldado cercano, quien hundió su espada en el vientre de la mujer en diagonal desde el diafragma, matándola al instante.

G fue reportado y tuvo suerte de no haber sido condenado a muerte, debido a su historial militar; en lugar de eso lo mandaron a ser guardia del palacio del General al mando. Ya había escapado dos veces de una muerte por no seguir las reglas, más todas las veces que se había salvado estando en la lucha cuerpo a cuerpo. Sentía nostalgia por esa grandiosa época en la que iba hacia arriba, escalando jerarquías, lo único que lo consolaba era ver a S casi todos los días y que ella le sonriera.

  • Esa mujer a la que no mataste, es tu madre ahora, en esta vida; en aquélla, murió sintiendo emociones contradictorias hacia ti, por un lado agradecimiento por perdonarle la vida, por otro, odio porque mataste a su esposo delante de ella, además formabas parte del enemigo invasor. Vino a esta vida como tu madre para perdonarte por amor, pero a la vez cobrarte karmas.

  • Estas ideas me llegaron mentalmente, como suelen hacerlo las explicaciones a mis regresiones.

S se casó y siguió viviendo en el palacio, ya que su esposo, el general Y ocupaba un ala del mismo, así que aún pasaba frente a G, pero ahora lo evitaba en lo posible, se sentía triste y apenada por haberse casado, aunque fuera obligada, le avergonzaba el hecho de “pertenecer” a otro que no fuera G, a quien soñaba, dormida o despierta, todas las noches.

El general Y era casi impotente, sin embargo pudo embarazar a S y cuando ya era notorio, al pasar frente a G, ella bajaba la cabeza y se ruborizaba.

Nació el bebé, fue niño, así que se lo arrebataron a S para ser educado como guerrero desde recién nacido. A ella le dolió, pero era lo usual en esa sociedad, así que ya estaba hecha a la idea.

Semanas después, S salió a llevar una ofrenda al templo, en un cuenco metálico llevaba pequeñas figuras también de metal, animales, flores, frutos; al pasar frente a G dejó caer una rosa de oro y rápidamente la empujó hacia él con el pie. G suspiró y la cubrió con su tosca sandalia, hasta que pudo alzarla y conservarla en su mano, después, la hizo colgante y la traía siempre al cuello, de manera que S pudiera verla y pasar inadvertida a los demás.

Siguieron amándose a través de las miradas, hasta que hubo otra guerra y el general X y el general Y salieron en campaña.

S y G seguían enviándose su amor con miradas, pero un día, en que ambos ya no podían soportar ese amor sin poder manifestarlo, ella dejó caer un mensaje citándolo en la madrugada en un lugar semi escondido del palacio, cuando ella regresó él con un movimiento de cabeza le hizo saber que ahí estaría.

En la madrugada, ella salió de su habitación sin hacer ruido, no podía ir vestida como en el día, puesto que su doncella, como todas las noches, la había ayudado a desvestirse y guardado su larga túnica en el vestidor, donde ella dormía. S tuvo que salir vestida únicamente con una túnica ligera y corta. El guardia de la puerta estaba dormitando y no se dio cuenta, ella caminó descalza hasta el lugar de la cita.

G se iba a acostar vestido, pero sus compañeros empezaron a hacerle bromas, así que se desvistió y sólo quedó con la saya[ii] que todos usaban para dormir.

En cuanto los demás se durmieron, G salió sigilosamente de la habitación común de la guardia, que obviamente no estaba resguardada y se dirigió adonde lo había citado S, su corazón latía alocadamente.

S caminaba despacio y silenciosamente, sintiendo el corazón en la garganta, y pensando que sus latidos se escuchaban por todo el palacio.

Llegaron simultáneamente al lugar de la cita, se detuvieron en seco al verse, G reaccionó primero, la tomó de la mano y la guió a un lugar más discreto, sólo conocido por los guardias.

Cariñosamente la recargó en la pared, se acercó lentamente y la besó tiernamente, ella respondió igual, pero en unos segundos ambos perdieron el ritmo de la respiración y se besaron apasionadamente, G tomó la pierna derecha de S, la doblo y la sostuvo con su brazo, mientras se unía a ella. S emitió un gemido G se detuvo -¿Te lastimé?- S negó con la cabeza y se acercó más a él haciendo la unión total.

Se amaron tiernamente, apasionadamente, salvajemente, ella gemía, él temía que los escucharan, pero no podía detenerse, el final simultáneo fue maravilloso, se sintieron unidos ahora sí totalmente, siguieron abrazados por un tiempo indeterminado, hasta que se anunció la aurora.

S tenía que irse para que no la descubrieran llegando semidesnuda a su habitación. G se estaba jugando la vida si lo sorprendían fuera del dormitorio común.

Se despidieron acordando que la doncella de S dejaría caer una piedrita frente a G cuando ella pudiera verlo en la madrugada y él movería un pie si también podía, concertándose así la cita.

G llegó a acostarse unos minutos antes de la hora de levantarse, se colocó boca arriba, con las manos en la nuca, una gran sonrisa en los labios y cerrando los ojos repasó toda la escena con su amada S, casi no habían hablado, no hubo necesidad, por meses se habían comunicado a través de miradas y se habían dicho todo lo que se amaban.

Ella llegó a su habitación y se tiró a la cama suspirando abrazándose a sí misma y sonriendo y recordando todo lo que había pasado con su amor.

Pasaron varios meses, ellos seguían encontrándose en la madrugada, amándose cada vez más, hasta que regresó el ejército vencedor y los dos generales (padre y esposo de S) con él.

Se acabaron las citas antes de la aurora.

Ambos amantes empezaron a desmejorarse, él se veía macilento y demacrado, dado que no comía ni dormía, ella llegó un momento en que se rehusó a levantarse, la depresión la tenía muy débil y desganada. Se quedaba en su lecho, en posición fetal, todo el día y toda la noche, tampoco comía.

El general Y comenzó a sospechar, puso a varios subalternos a investigar lo que había pasado en su ausencia y descubrieron el amor prohibido de su esposa y un guardia. Decidió mandar matar a G sin necesidad de pretextos ni de explicaciones. Y en cuanto a S la llevó presa a una cárcel lejana e inhóspita, donde murió de tristeza e inanición.

 Fin de la regresión.

***

  • Ya he visto otras dos vidas pasadas en las que hemos sido pareja:

La de Japón, yo siendo geisha y tú samurái, que supongo que                       también era un amor prohibido. De ésta no tengo detalles.

  • La de Teotihuacan, donde sí tuvimos un amor prohibido, que                      nos costó el exilio y la separación.

 Ver esta regresión en:

 https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2016/01/09/regresion-a-una-vida-pasada-en-teotihuacan-sacerdotisa-y-guerrero-jaguar/

  • Hay coincidencias en las reencarnaciones que he visto en que hemos sido pareja: amores imposibles y/o prohibidos, en esta encarnación presente, nuestro amor no es prohibido ni imposible, pero sí tiene un alto grado de dificultad al vivir tan lejos uno del otro, además de las circunstancias que hacen menos fácil el estar juntos, de todos modos, hay esperanzas de poder estar unidos sin tener que pagar un alto precio emocional y vital por ello, quizá ya se están terminando esos karmas, que espero averiguar pronto de dónde provienen y acabar con ellos.

  • Me doy cuenta de que en cada regresión a una vida pasada contigo voy pudiendo ver más detalles, esta última fue muy detallada, considerando que fue espontánea (como las otras contigo); me faltaron nombres y época, por lo demás incluyó escenarios, sentimientos, quién era quién y el lugar: Sumeria.

  • Las visualizaciones simbólicas acerca de nosotros también han sido detalladas y les hemos encontrado explicaciones y las hemos visto cumplirse, más o menos, hasta ahora, además de confirmar que coinciden con algunos hechos reales del presente.

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Imágenes tomadas de internet,

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Silvia Eugenia Ruiz Bachiller, Autora de “TÚ Y YO SIEMPRE”, novela romántica. La historia de amor de Almas gemelas, su karma, reencarnación y regresiones a vidas pasadas.

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NOTAS AL PIE DE PÁGINA

[i] Nivel alfa, el cerebro produce ondas de diferentes frecuencias, que se miden en ciclos por segundo (CPS). de 14 CPS para arriba, las ondas se llaman Beta, que es la conciencia externa. De 7 a 14 CPS, son ondas Alfa, o nivel Alfa y es el nivel de conciencia interna, que es en el que se encuentra el cerebro cuando estamos muy relajados y nuestra mente es capaz de ir a cualquier tiempo y/o espacio, adquirir cualquier tipo de información, programar eventos futuros, etc.

[ii] Prenda de vestir de hechura simple y amplia que originalmente fue llevada por hombres y mujeres a modo de túnica; era una prenda que derivó en la falda femenina.

REGRESIÓN A UNA VIDA PASADA EN QUE FUI CABALLERO TEMPLARIO

POR: Silvia Eugenia Ruiz Bachiller, ver condiciones de (c) al final

ENCUENTRO DE DOS ALMAS COMPAÑERAS O “SOUL MATES”

ALMAS GEMELAS

El alma gemela es nuestra mitad perfecta, y con la que repetidamente nos encontramos a lo largo de nuestras reencarnaciones, generalmente en relaciones de amor y/u odio.

Aunque sea tu alma gemela, puede haberse encontrado contigo para ayudarte (o para que tú la ayudes a ella), a aprender alguna lección mediante el sufrimiento,  para cobrar un karma o para darte la oportunidad de pagarlo, aunque no sea ella (tu alma gemela) a la que debas algo. Pueden ser pareja romántica o parientes, amigos o enemigos, pueden amarse, odiarse o ambas cosas, todo depende de la historia que vengan arrastrando a lo largo de todas sus reencarnaciones pasadas.

MALA TRADUCCIÓN DE “SOUL MATES”

A partir de las traducciones al español de los libros del Dr. Brian L. Weiss, sobre reencarnación y Regresiones a Vidas Pasadas, en las que tradujeron “soul mates” como “almas gemelas”, ha habido mucha confusión entre los lectores de habla hispana, pues los traductores incorrectamente (al conocer ambos idiomas, pero no el tema en particular) tradujeron “mates” como “gemelas”, sin considerar que “room mates” significa “compañeros de cuarto, “school mates” es “compañeros de escuela” y así sucesivamente, pues no se dice “gemelos de cuarto” o “gemelos de escuela” y tampoco es lo mismo “soul mates” que “almas gemelas”.  Todas las almas gemelas también son “soul mates”, pero no todas las “soul mates” son almas gemelas.

Aquí voy a compartirles una de mis Regresiones a Vidas Pasadas, en las que me encontré con una de mis “almas compañeras”, que son las almas con las que frecuentemente nos encontramos, ya que reencarnamos en grupo y estas almas pueden, también, ser muy cercanas a nosotros, o no, pero en algún momento hay encuentros con ellas, ya sean importantes o sin relevancia, de toda una vida o muy cortos, pero siempre hay una razón para esos encuentros.

REGRESIÓN ESPONTÁNEA

Hoy voy a narrarte una regresión espontánea a una de mis vidas pasadas.  Si ya me has leído antes, sabrás que en estas Regresiones a Vidas Pasadas espontáneas, cuando mi mente está en nivel alfa, a veces visualizo una historia coherente, veo a los personajes actuando, veo los alrededores y a veces mapas, que me indican la ubicación.

En ocasiones puedo preguntar mentalmente y la respuesta me llega como pensamiento.  Generalmente no tengo que hacerlo, ya que conforme voy viendo la historia, “pienso” en nombres, situaciones, razones para que eso ocurra y más datos.  Como en estos casos no hay quien me haga preguntas ni escriba, a veces no son tan descriptivas como cuando tengo operador que me guíe, de modo que al terminar debo escribirla de inmediato, para no olvidar cosas importantes.

Esta regresión la tuve una madrugada y fue para responder a una duda que me atormentaba en esos días.

CABALLERO TEMPLARIO EN FRANCIA, ÉPOCA ENTRE DOS CRUZADAS.

Templario haciendo ofrenda Groupes Joëlle Adam

Templario haciendo ofrenda Groupes Joëlle Adam

Vi a un joven en su castillo de Toulouse (o algo así), en Francia. Su nombre empezaba con “O”, pero no supe más, era joven, fuerte, atractivo, pelo negro, ojos profundos y era el sobrino y único heredero del Sr. Feudal de ahí, que se llamada Dupré, o un nombre parecido.

Castillo Francia Carcassonne  Groupes Joëlle Adam

Castillo Francia Carcassonne Groupes Joëlle Adam

“O” Tenía un escudero, un jovencito, Louis, que era rubio, delgado, delicado, su pelo lo peinaba con bucles, tenía ojos azules y era muy dulce y sensible.

“O” y Louis acostumbraban entrenar y practicar esgrima con espadas y salían a pasear al campo y a veces aprovechaban para practicar durante esas correrías, pero más que practicar con las espadas, les gustaba mucho platicar e intercambiar opiniones acerca de los temas que les interesaban, Louis admiraba mucho a su jefe y gozaba de las conversaciones que tenía con él.

UN AMOR PROHIBIDO

Un día caluroso de verano, después de practicar estaban acalorados y se metieron desnudos al río que cruzaba el campo donde se encontraban, chapuzaron, se divirtieron, jugaron “luchas” y en una de esas… cuando estaban luchando abrazados, algo sucedió entre ellos, una corriente eléctrica los recorrió de pies a cabeza, se separaron un poco del abrazo, se miraron a los ojos, se estrecharon más fuerte y se dieron un apasionado beso en la boca.  Ninguno de ellos lo vio mal, como que ya lo estaban esperando, sólo era cuestión de tiempo.

EL CASTIGO

Ahí empezaron un ardiente romance, pero poco a poco fueron perdiendo la prudencia, alguien los vio y se lo dijo al tío de “O”, quien montó en cólera ante la homosexualidad de su sobrino y mandó aprehender a Louis para encerrarlo en la mazmorra más oscura y húmeda del castillo y a “O” lo envió a proteger peregrinos como capitán (o un cargo parecido) del grupo de templarios que iban a escoltarlos.  Como él era el Señor Feudal  y había tenido un grado alto en la Orden del Temple, no tuvo problema para nombrar a su sobrino el jefe de la guardia y rápidamente acabó de organizar a un grupo de peregrinos que desde hacía tiempo querían ir a Tierra Santa, Jerusalén, para que fueran resguardados por un grupo de templarios comandado por su sobrino.

“O” COMO CABALLERO TEMPLARIO

Los peregrinos,  protegidos por los caballeros templarios al mando de “O” salieron de Francia y viajaron hacia el Este y luego hacia el Sur, pasando por el Norte de Italia, de ahí bajaron más al Sur, llegaron a Grecia y ahí, como en muchos otros pueblos, se les unió un grupo de peregrinos en el que iba una mujer joven que iba a Jerusalén para pedir por la salud de su padre, que tenía lepra.  Ella prometió llevar sólo un par de calzado, el que traía puesto y cuando se gastara, seguiría descalza, todos le decían que debía llevar por lo menos otro par de zapatos, pero  no hizo caso, ella era de los peregrinos que iban a pié, porque algunos sí tenían caballo.

UNA PEREGRINA SE ENFERMA

Pronto se gastaron sus zapatos (de ella no supe el nombre, llamémosle “Ella”) y “Ella” comenzó a caminar descalza, entre todos le daban trapos para envolver sus pies, pero pronto estos empezaron a sangrar y poco después se le infectaron, causándole fiebre una noche que habían acampado.

Campamento de cruzados

Campamento de cruzados

Los soldados tenían una tienda común y “O”, como era el capitán o jefe tenía una tienda para él solo, en la que ponían un jergón relleno de paja y ahí dormía.

Cuando “Ella” se puso muy mal le fueron a avisar a “O” y éste ordenó al médico que llevaban en el grupo, que la revisara y curara, pero poco podía hacer el galeno, pues los pies de “Ella” estaban muy infectados.

El médico le fue a avisar al Capitán  el estado grave de la mujer y “O” fue a ver a la  enferma, la vio tan mal, que la levantó en brazos y la llevó a su tienda, donde la velaron él y el médico, ella amaneció mejor, pero aún tenía los pies muy infectados.

UN ACTO DE CABALLEROSIDAD MAL INTERPRETADO

“O” ordenó esperar un día más para que “Ella” se repusiera y al día siguiente montó en su caballo y  la llevó en brazos todo el camino, ella aún estaba muy mal.

Al acampar por la noche, ordenó que pusieran otro jergón en su tienda, para que ahí durmiera “Ella”.  Por supuesto empezaron las suspicacias entre los peregrinos, pero “O” se portó como todo un caballero, pues sus pensamientos estaban con Louis, pero eso nadie lo sabía, porque su tío trató el asunto con el mayor sigilo.

Cuando “Ella” estuvo mejor, la siguió llevando en su caballo, pero ahora en la grupa, causando envidias y comentarios entre los peregrinos. Ante la actitud de “O”, “Ella” se enamoró de él, pero fue un amor no correspondido.

EL REGRESO

Llegaron sin novedad a Jerusalén, cumplieron su “manda”[i] y regresaron. Al llegar a su pueblo, “Ella” se enteró que su papá había mejorado bastante y pensó que había valido la pena el sacrificio.

“Ella” no pensó que llevando las bacterias causantes de la lepra en sus propias ropas y con los pies tan heridos, se puso en peligro de contraer la lepra ella misma y contagiar a otros, pero no fue así y su padre todavía vivió algunos años más sin empeorar.

“O” regresó al castillo de su tío y se enteró que Louis estaba en las mazmorras, en cuanto pudo escapar de la vigilancia que había puesto su tío en la entrada de la prisión, fue a verlo.

EL REENCUENTRO

Louis lo había pasado muy mal, en una celda oscura y húmeda, sin siquiera un jergón como cama para dormir, lo tenían a pan y agua y, como todos los presos del castillo, hacía sus necesidades en la celda, en un rincón, de vez en cuando llegaba un guardia con una pala de madera y lo hacía sacar la porquería para llevarla en una carretilla y tirarla en la fosa que rodeaba el castillo.   Las condiciones en que lo tenían eran ínfimas e infames.

Cuando “O” vio cómo estaba Louis lloró amargamente y el muchacho primero se alegró mucho de verlo con vida, pero luego recordó todo lo que había sufrido a causa del amor que se tuvieron y lleno de rabia, empezó a aventarle a “O” la suciedad a la cara, a través de los barrotes de la puerta; al tomarlo desprevenido sí le atinó en pleno rostro. “O” se quedó desconcertado y Louis seguía aventándole toda la porquería que podía tomar en sus manos.

“O” salió corriendo, llorando por ver cómo estaba su amor y por cómo había reaccionado éste al verlo, pero lo entendía, por su parte, él tampoco la pasó tan bien, pero no se podían comparar ambas situaciones.  “O” supuso que la próxima vez que pudiera ir a verlo, ya no lo recibiría así, pero se equivocó, pues Louis hizo lo mismo y no quiso hablar con “O”.

La siguiente vez que “O” pudo sobornar al carcelero, antes de entrar al pasillo donde estaba el calabozo de Louis, le pidió su escudo y así se acerco.  Louis hizo lo mismo que las veces anteriores, pero ahora todos los excrementos cayeron en el escudo del guardia.

LA MUERTE

“O” siguió visitando a Louis por un tiempo, pero éste no cambiaba de actitud, hasta que “O” se cansó y muy triste, dejó de ir a visitarlo, pero nunca dejó de pensar en él.  prefería recordar sus tiempos felices y no las condiciones en que se encontraba.

El señor Dupré volvió a mandar a “O” en otra peregrinación, pero en ésa sí encontraron asaltantes en el camino y “O” murió en la batalla.  Louis ya había muerto de inanición y tristeza un tiempo antes, pero “O” no se enteró.

QUIEN DE ESTA VIDA FUE QUIÉN EN AQUÉLLA

“O”, el caballero templario: fui yo

Louis, el escudero: alguien con quien hace tiempo tuve una amistad muy bonita, pero, aparentemente sin explicación, cambió de pronto.

Un amigo sabiamente me aconsejó que pidiera tener una regresión para saber qué hacer.  La regresión que tuve es la que acabas de leer.

Aclaración: es la primera vez, dentro de mis Regresiones a Vidas Pasadas  que me encuentro con un amor entre dos personas del mismo sexo, esto no es raro, pues en la reencarnación nacemos indistintamente como hombre o mujer y nuestras almas compañeras (y hasta nuestra alma gemela) pueden ser de nuestro mismo sexo; cuando tenemos con ellas una relación de amistad o parentesco, no hay problema, pero cuando resurge el amor que quedó pendiente de alguna vida pasada, el conflicto puede aparecer si la sociedad en la que hemos nacido no acepta esa clase de amor, de  manera que todo depende de cuándo y dónde hayamos elegido nacer, para que ese amor sea o no problemático.  Si los dos, siendo hombres hubiéramos nacido en la Grecia Clásica o aún en el Imperio Romano, no hubiéramos tenido ningún problema “per se”, pero en Francia en la época de las Cruzadas, era un pecado inmencionable, por el que tuvimos que pagar muy caro.

M Dupré, mi tío de aquel entonces: Es ahora la esposa de mi amigo.  Él y yo fuimos pareja en una vida anterior y en otra tuvimos un encuentro amoroso de una noche, entonces yo era hombre (Rasputín) y él era mujer, en otra más, yo le salvé la vida.

Ver

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2012/09/05/regresion-a-una-vida-pasada-en-yucatan-al-terminar-la-conquista-de-mexico/

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2013/03/26/regresion-a-una-vida-pasada-en-yucatan-al-terminar-la-conquista-de-mexico-parte-2/

https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2013/04/05/regresion-a-una-vida-pasada-pirata-del-mediterraneo-siglo-xiii-o-xv/

“Ella”: mi abuelita de esta vida ¡por fin la vi conmigo en una vida pasada!, ella me salvó de las garras de mi madrastra, dándome un hogar tranquilo, pero aunque sé que me quería mucho, nunca fue cariñosa conmigo, la única vez que me dio un beso en la frente fue cuando me operaron del apéndice y yo todavía estaba medio anestesiada, me dio tanta emoción que lloré (igual que ahorita al escribirlo).  Ahora entiendo por qué su frialdad conmigo, aparte de que ella era así, porque cuando yo fui el caballero templario y “Ella” dormía en mi tienda, ella se enamoró de mi, pero yo siempre fui distante y frío con ella, sin embargo, le di refugio en mi tienda y en esta vida ella me correspondió dándome amparo en su casa.

© Silvia Eugenia Ruiz Bachiller Autora de “TÚ Y YO SIEMPRE”, novela romántica. La historia de amor de Almas gemelas, su karma, reencarnación, regresiones a vidas pasadas, con temas como psicología, PES, sueños, tantra, kundalini, iniciaciones, brujería, esoterismo, arqueología, etc.

foto Angel Sosa

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[i] En México se le llama “manda” a cumplir la promesa de ir en peregrinación a algún lugar sagrado o ir a pedir algún milagro para uno mismo o para otra persona.

Una princesa hindú y un jefe mongol (kan), musulmán que la hizo su esposa forzadamente, un visir que se enamora de la princesa… lo demás es historia, conócela en este post sobre regresiones a vidas pasadas